Los Vampiros...La creencia en los vampiros está presente en la mayoría de las culturas antiguas, pero bajo la forma en que lo conocemos hoy día, tiene sus primeros antecedentes en las regiones inhóspitas de Europa Sud Oriental a partir de los primeros años del 1700, cuando partes de Serbia y Vallachia quedan bajo control austríaco.
Desde los oscuros bosques de Wallachia, una provincia rumana al norte de Transilvania y Moldavia, nos llegan los ecos del personaje que inspiró a a Bram Stoker para su novela "Dracula", la que definió a los vampiros y su folclore hasta los tiempos presentes: Vlad Tepes.
Desde su infancia, el padre de Vlad fue consagrado a la 'Orden del Dragón', jurando defender la cristiandad y detener la marea otomana, que ya había comenzado la invasión de Europa.
Debido al hecho de que la arcaica palabra rumana para 'dragón' era 'drac' (la gente creía que el dragón representaba al 'Diablo') los súbditos de Vlad padre comienzan a llamarlo "Vlad Dracul".
Como en rumano antiguo la terminación 'ulea' significaba 'hijo de...', Vlad Tepes III es asimismo llamado "Vlad Draculea" ('Hijo del Dragón' o 'Hijo del Diablo').
Ya a mediados del 1400 encontramos a 'Draculea' reinando desde el famoso castillo de Tirgoviste.
Habiendose vengado de los clanes rivales que persiguieron a su familia, Draculea lanza su propia campaña contra los turcos revelándose, debido a sus aptitudes como guerrero tanto como por su crueldad, como un temible adversario.
Los turcos responden invadiendo Wallachia con un ejercito tres veces el tamaño del de Draculea y éste se ve obligado a retirarse hasta su castillo, luego de una victoria inicial, practicando a su paso la política de 'tierra arrasada'.
Cuando las tropas otomanas arrivaron a Tirgoviste se encontraron cono una escena aterradora: en las afueras de la ciudad, se podían ver los cuerpos de 20.000 prisioneros turcos 'empalados'.
La notoria crueldad de Draculea y el folclore de los habitantes de las oscuras regiones de Europa Oriental, inspiraron la creación de un personaje que mantiene aún hoy, a pesar de vivir en un mundo que ya no guarda muchos secretos, una impronta atemorizante.
Pero el 'Dracula' de Bram Stoker como el 'Louis' de "Entrevista con el Vampiro" (1994), no son personajes sanguinarios como lo era Vlad Draculea; se trata de seres que sufren los horrores que les impone su condición de muertos-vivientes.
Otras tribulaciones además los tienen angustiados: en el ejemplo de 'Dracula', el casual encuentro e intento de posesión de una mujer que le recuerda a su amada y desaparecida desde hace ya varios siglos 'Elisabetha' y en el caso de 'Louis', la busqueda de sus iguales y de algo que le de sentido a su angustiante existencia.
En estos ejemplos, como en las excelentes "Underworld" (2004) y "Underworld: Evolution" (2006), el amor es uno de los ingredientes siempre presentes al igual que el sufrimiento de los vampiros protagonistas por ser lo que son, una constante.
Lestat: "-Donde crees, mi idiota amigo? Estamos en un lindo, asqueroso cementerio. Te hace esto feliz? Es este arreglo suficientemente apropiado?"
Louis: "-Nosotros pertenecemos al Infierno!"
Lestat: "-Y que si no hay infierno, o no nos quieren allí? Alguna vez pensaste en ello?"
Louis: "-Pero hay un Infierno, y sin importar adonde vayamos, yo estoy en el!"
"Interview With The Vampire"
John Doe.





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